La adoración es provocar una sonrisa en el rostro de Dios. Ya que adorar a Dios es el primer propósito de su vida, su tarea más importante es descubrir cómo hacer eso. La Biblia dice, "Averigüen qué es lo que complacerá a Cristo, y después háganlo." Dichosamente, la Biblia nos da un claro ejemplo de una vida que le deleito a Dios. Su nombre fue Noé.