| Testimonio: Hernán |
| Written by Administrator |
| Wednesday, 18 November 2009 04:51 |
|
Yo nací dentro de una familia disfuncional, mis padres discutían todo el tiempo, teníamos problemas económicos muy fuertes. Mi padre es alcohólico y mi madre sumisa, mi padre se dejaba influenciar fuertemente por mi abuela paterna, y ella no nos quería, así que le llenaba la cabeza de cosas negativas en contra mía y de mi madre. Mi madre fue muy humillada, mi padre la golpeaba, y en muchas ocasiones en frente de mi. Así que yo crecí con rencor y miedo hacia mi padre, pero mi postura ante él fue de reto, de desafío, era rebelde. Mi infancia Donde me sentía seguro y protegido era al lado de mi madre, tía y abuela materna; me desenvolví en su entorno , viniendo posteriormente mi hermana, reforzando mi ambiente femenino, en el cual me sentía cómodo. Por consiguiente me empezaba a sentir diferente a los demás hombres, en una ocasión al estar viendo la televisión me le acerque y le di un beso, cuando estaba un hombre en pantalla, a mi mamá le llamo mucho la atención, así que decidió llevarme al DIF, para tener apoyo profesional, y le dijeron que lo que necesitaba era la imagen de mi padre, a lo cuál mi padre no le dio importancia y todo siguió igual. Al tener modismos femeninos, mis vecinos y compañeros me decían que era joto y demás, se burlaban de mi, así que empecé a tenerle miedo a os demás niños (hombres). En la etapa del kinder empecé a tener mis primeros contactos sexuales con mis primos (caricias), nuestros padres nos descubrieron y nos pegaron mucho, fue para ellos como lo peor que pudo haber pasado, pero nosotros continuamos, sin que ellos se dieran cuenta. Yo buscaba esos contactos sexuales, porque los disfrutaba mucho, pero por otro lado vivía con un gran terror de ser descubierto. En esta misma etapa de la primaria no desarrolle una amistad importante, lo pase todo como muy insignificante, nada me importaba, no le encontraba sentido a nada, seguía sintiendo esa sensación de ser diferente a los demás niños. Y de igual forma paso en la etapa de la secundaría. Viviendo mi juventud Ya en la preparatoria tuve mi primera confusión de ser gay o no, en una vacaciones un chavo de un par de años mayor que yo, fue muy atento conmigo, y al regresar de las vacaciones yo lo extrañe muchísimo, pero como yo no había tenido ese sentimiento lo confundí, y asimile que era gay. Lo cuál abrió la puerta para mi nuevo grupo de amigos, el cual incluía un chavo gay de closet, y una amiga que apoyaba esta atracción al mismo sexo, pero esto en vez de ayudarme, provocó un sentimiento de inferioridad. En esa etapa fue cuando tuve mi primer intento de pareja gay, pero no me sentía a gusto, había algo dentro de mi que me decía que eso no era normal, que no era sano, también porque el contacto sexual era más fuerte, y también estaba presente en el grupo de amigos, lo cual me dejaba completamente incómodo, tenía una sensación de culpabilidad, de suciedad, etc. Ya en la facultad, cambie de grupo de amigos, las relaciones eran un poco más sanas, ya no había contacto sexual dentro del grupo, aunque seguía sintiéndome gay, me seguía sintiendo menos que ellos y no integrado del todo porque no me sentía plenamente feliz con la vida homosexual. Estas amistades se prestaban para un tipo de amistad más intima, tenían muchas cosas realmente buenas que podríamos haber disfrutado y descubierto juntos, pero yo le tenía miedo a cualquier tipo de relación más intima. Al pasar los años y descubrir que podía tener oportunidad de noviazgo casi con quien yo quisiera, caí en cuenta que no encontraba la felicidad que yo buscaba, pero algo dentro de mi me decía que si existía. Tome la decisión de buscar en una mujer lo que había buscado toda mi vida en un hombre. El noviazgo Esa decisión vino acompañada de mi primer noviazgo heterosexual, el cual a sido una de las experiencias más felices y plenas de este proceso, aunque también fue muy difícil para mí, porque no me sentía un hombre integro que pudiera estar al lado de una mujer como la que fue mi novia, también me perturbaba el hecho de que me siguieran gustando los hombres. Pero como realmente me importaba luchar por esa relación opte por dejar mi círculo de amigos gays. Fue una de las etapas más difíciles de este proceso, porque yo soy una persona muy social y ahora no tenía nadie que me entendiera o apoyara, más que mi familia. Fue por eso que busque un nuevo círculo de amigos, pero ahora quería que fueran heterosexuales, así ingresé a unos cursos de superación personal, donde aprendí mucho de mí e intente fortalecer una relación, pero me siguió costando trabajo porque no sabía como consolidarla. Casi en ese mismo tiempo Dios se presentó nuevamente en mi vida, y lo abracé fuertemente. A partir de aquí mi proceso cambió, porque fue fortalecido por la mano de Dios, me sano de muchas cosas que cargaba que hacia muy difícil mi caminar. Por El tome la decisión de irme a Alemania de voluntario y ahí fue donde conocí a mi primer amistad heterosexual, el cual me brindo una verdadera compañía, apoyo, admiración, etc. Amistad que en ese tiempo no la pude explotar del todo, porque seguía manteniendo mi distancia, en la cual me sentía seguro. Juntos hablamos de muchas cosas, como de mujeres que nos gustaban a las que buscábamos y anduvimos con alguna. De mi parte nada tan estable, pero nos animábamos mutuamente. Descubriendo mi masculinidad Dios ya estaba presente en mi vida, pero me faltaba integrarlo complemtamente en todas mis luchas. De esta forma conocí al grupo de Courage (apostolado católico que da apoyo espiritual a personas con atracción por el mismo sexo), el cuál me ayudo a entender mucho a mi familia, mi comportamiento y sentimientos que yo tenia hacia ella, conocí las luchas de mis compañeros, luchas que yo ya había tenido, lo cual me dio seguridad y fortaleza. A los pocos meses me fui de misiones, otra vez por servicio a Dios. Y fue ahí donde me tenia preparado el gran regalo que le había pedido durante años. Mi mejor amigo, pero tampoco fue nada fácil. De hecho es lo que más me a costado en este proceso, porque llegó ante mi una nueva figura masculina de una forma tan pura, llena de amor, servicio, bondad, inteligencia, etc. En pocas palabras una persona realmente integra y coherente. Y esa persona estaba ahí ante mi todo el tiempo para brindarme su apoyo, su amistad, su escucha sincera. Nuestra amistad, sin que nosotros nos diéramos cuenta, estaba creciendo de una forma fuerte. Pero cuando yo me di cuenta ya era demasiado tarde, porque como no me había permitido este nivel de amistad, no había sentido antes tanta atención y amor puro, así que me confundí de una forma terrible que entre en crisis y tuve que buscar la ayuda profesional. Así fue como empecé mi psicoterapia, la cual también a sido para mí una gran bendición, porque me ayudo a reafirmar y a cerrar todo mi trabajo que ya tenía. Me ayudó a formarme como todo un hombre, llorando pero trabajando, con dolor, pero trabajando, sin entender lo que hacia, pero trabajando, creyendo que no tenía resultados, pero trabajando, sintiéndome solo, pero trabajando, estando cansado, pero trabajando, con las peores críticas, pero trabajando, seguía llorando y seguía trabajando y siempre con el apoyo incondicional de mi mejor amigo, de mi familia y de Dios. Así fue como yo adquirí la verdadera confianza en mi mismo, así fue como se fue el rencor y el miedo que me quedaba hacia los hombres, así fue como le tomé el gusto al fut-bol, y así fue como me reconcilie con mi papá. Los deportes fueron difíciles para mí, porque yo no había hecho ningún deporte de contacto, solo nadaba, así que en la sierra, empecé con este gran reto, me ponía jugar fut-bol, con los niños, los cuales se burlaban de mi, porque ellos sabían más, pero la verdad no me sentía tan mal, porque me di cuenta que es parte del juego, pero diario terminaba aprendiendo algo, al regresar a la ciudad empecé a practicar box, la primera vez que llegue al entrenamiento, me asusto de estar en medio de un ambiente completamente ajeno a mi, el entrenador era amable, pero gritaba, y todo muy rudo, pero de igual forma otros al igual que yo fuimos aprendiendo poco a poco, a los pocos días ya tenia un grupo de amigos, los cuales nos alentábamos, para entrenar más y mejor, llego un momento en que entrenábamos dos entrenamientos por día. En ese tiempo mi confusión casi había desaparecido por completo y aunque ya habíamos trabajado mi papá y yo en nuestra relación nos había costado mucho trabajo el estar juntos, porque no estábamos acostumbrados, así que ya de regreso a casa nos dimos la oportunidad de buscarnos más momentos juntos, nos íbamos a comer, a la vía recreativa, etc. y ahora platicamos de cualquier cosa con toda la confianza, disfrutamos y apreciamos mucho nuestros momentos cuando estamos juntos, entendí realmente su postura, me siento orgulloso de el, aprendí a quererlo y aceptarlo realmente por lo que es, algún día quisiera lograr los logros que el a obtenido a lo largo de su vida, ahora me doy cuenta de que es un gran ejemplo para mí. Por otro lado el haber vivido un año de misiones y el tener mucho contacto con hombres, en especial la imagen de mi mejor amigo y todas las actividades tan varoniles y de tanta responsabilidad, me fue formando en mí una concepción de todo un heterosexual, porque me di cuenta que mis pensamientos, sentimientos, miedos, etc. Eran los mismos a los de los demás. Ahora me siento integrado a ellos, los entiendo, me entienden, ahora si puedo decir que los aprecio, ya no siento el rencor o coraje que sentí hacia ellos durante muchos años, ahora me siento apoyado y fortalecido en mis nuevos amigos y son de los momentos que disfruto más, el estar con mis amigos. Me siento mucho más seguro con las chavas que me laten, aunque a veces no las entienda, de hecho me hacen sentir muy bien el darme cuenta que varias me buscan, pero la verdad es que Dios es muy grande y a puesto en mi camino a una mujer muy especial y única para mí, me estoy enamorando de ella, y es algo tan grande, porque es algo que nació en mi corazón, desde el primer momento en que la vi y todo va creciendo de una forma tan hermosa, porque no es algo que yo o alguien me imponga, no se si sea la mujer de mi vida, pero por el momento, me siento muy afortunado de poder vivir y disfrutar esta etapa de la conquista a mujer que realmente amo. Por el momento me siento muy pleno y feliz, llevo una nueva vida organizada, con mi trabajo, escuela, familia, deporte etc. Planteándome y realizando nuevas y más grandes metas. Yo he sido el primero y el más sorprendido con todo lo que he logrado, me llena de satisfacción y me da una fuerza interior el yo saber que puedo lograr lo que me proponga, soy el hombre que siempre quise ser, ya no necesito que ningún hombre me complemente, así que la homosexualidad en mi vida, es solo un pasado que ya no está más. Y en el futuro no se a donde me lleven los caminos de Dios, solo sé que seguiré trabajando muchísimo solo para El de una u otra forma y me da confianza, se que será un camino lleno de felicidad porque siempre que sigo sus pasos me llena de bendiciones y porque ya sé quien soy realmente, lo que quiero, así que el futuro para mí es emocionante. |
Courage International : www.couragerc.net

